Mis ojos generalmente se fijan en el miedo, como vigilandolo, para ver donde se moverá, es difícil quitar mis ojos donde los tengo puestos y andar en fe, pero Él me invita a hacerlo.viernes, 10 de febrero de 2012
Vive sin miedo...
Lo he aconsejado muchas veces y me lo han aconsejado otras tantas mas...justo anteayer.
Jueves Dieciseís.
Estoy muy expectativa a que llegue ese día, sinceramente tengo miedo, a la respuesta, al futuro, a lo que no entiendo, a lo que no puedo combatir, a lo que no está bajo mi control.
Sea un SI o sea un NO, aún en medio de cuadros como este, Dios está guiando mi vida hacia la dirección que ÉL quiere.
Sinceramente mis sueños, pensamientos, ideas y opiniones no coinciden con esto. No coinciden con nada de lo que está pasando. Sin embargo, y con dolor (ese dolor que nace del corazón después de fallar al hacerlo por mí misma) digo que más bien lo que debo hacer es alinear mi mente a Él, tener una mente de Cristo.
Toda mi vida (y muchos que me leen) he y hemos vivido con miedos: al que dirán, a lo que no sabemos que pasará, al rechazo, a la soledad, al futuro etc. Pero ahora con valor digo: me arriesgué, me he arriesgado en muchas cosas este año, en unas me fue bien, en otras no tanto.
He sido lastimada, rechazada, juzgada, por mí misma y por otros.
Duele, sinceramente duele fallar, por que nuestro orgullo se ve afectado. Duele no tener el control de las cosas, el estar sometida al diagnóstico de lo que diga un tercero. Duele el hecho de no saber que pasará en 1 mes, donde podría estar, como podría estar. Duele cuando mi cuerpo no puede hacer lo que mi corazón quiere. Duele no saber y comprender. Duele no tener una respuesta. Duele si tener una respuesta. Todo duele.
¿Entonces como vivir sin miedo?
He entendido que el miedo no desaparecerá, siempre estará, debido a nuestra naturaleza caída, pero si puedo elegir como enfrentarlo y con QUIEN enfrentarlo.
Es decir, si yo permanezco aferrada a Su mano, las cosas se vuelven mas pequeñas y llevaderas; No desaparecen mágicamente, solo se van volviendo pequeñas, insignificantes, hasta que un buen día, ni notamos que están ahí. ¿A que se debe esto? a la confianza y seguridad que emana de Aquél a quién estamos aferrados, Aquél en el que hemos depositado nuestra Fe y Confianza, Aquél que es mas poderoso que yo, que sí entiende las circunstancias, porque ve el cuadro completo y no solo desde una pieza del rompecabezas.
El miedo no es lo importante, lo importante es lo que Dios está haciendo aún en medio de estas circunstancias, él nos está cuidando y guardando para el momento oportuno y lo que Él dispondrá.
Mis ojos generalmente se fijan en el miedo, como vigilandolo, para ver donde se moverá, es difícil quitar mis ojos donde los tengo puestos y andar en fe, pero Él me invita a hacerlo.
Cuando tenemos el conocimiento interno de Su voluntad en cuanto algún asunto, eso nos da la fe para seguir orando, no necesitas ver las circunstancias para seguir orando sino sólo la confianza de que Dios puede hacerlo y orar que Su voluntad sea hecha, Mateo 6 para abrir el camino. "hágase Señor tu voluntad así en el cielo como en la tierra..."
Por lo demás, nuestra chamba no es luchar contra el miedo, esa es chamba de Él y ya está ganada, sino nuestra labor es seguir siendo fiel a Dios, crecer aun más, y como dijo Pablo en Filipenses 1:20 "Tengo esperanza y estoy seguro de que no seré defraudado. Al contrario, no me cabe duda de que esta vez, como las anteriores Cristo aparecerá más grande a través de mí sea que viva o que muera".
Y en cualquiera que sean las circunstancias, así será.
Ahora no tengo nada, lo único que tengo es mi fe. Pero he decidido creer que ÉL es el Dios de toda esperanza y no seré defraudada. Guardo mi corazón en Él con toda esperanza, es decir con gozo en medio de la espera!!! Cualquiera que sea el cuadro, incluso si solo tengo piezas aisladas de ese rompecabezas, si viene de Dios siempre es el plan A para nosotros. Entonces, mantengo mi corazón pendiente de lo que Dios me quiera decir y a lo que me ha dicho en el pasado, a lo que Él ha prometido en Su palabra y ahí estoy orando y entendiendo que esto así lo requiere; sí, orar y orar es la mejor forma que encuentro de no soltar mi confianza en Él.
Si tienes miedo, no luches con tus puños, pienses con tu mente o te sientas auto suficiente, simplemente mira a Su cruz y dobla tus rodillas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada